"Legendario Hotel California"
No se equivocaban: a esa hora el viento había cedido espacio a la neblina cubriendo el pueblo y los alrededores de la casona. Si alguien hubiera tomado una foto en ese instante pensaría que estaban en alguna región a orillas de Londres. Era la noche ideal para que los espíritus y los fantasmas del pasado los visitaran. En realidad, ya estaban con ellos; los observaban, la familia de Mercedes tenía mucho interés en escucharlos tocar. Por su apariencia creían estar viendo unos indios blancos de pelo largo calzando zapatos de gamuza, gabardinas largas y algunos vistosos sombreros; en definitiva no se parecían a ninguno de los jóvenes conocidos. Su manera de vestir, y en particular su forma de conducirse, les parecían estrafalarias; los comparaban con Hugh y todavía él conservador, sin dejar de portar el estandarte hippie.
No tardó el ambiente en cargarse de sonidos. La afinación de guitarras y parloteo de las baquetas y tumbales fue el preludio de la tocada que se dejaba venir. Poco a poco se fue sumando el ritmo hasta darle forma a una canción. La influencia de Santana, Rolling Stone, Creedence y Beatles dieron los primeros acordes. Al ver al grupo en acción, Hugh movía la cabeza satisfactoriamente complacido del buen desempeño que afloraba. Llegó a pensar que sólo fueran unos aprendices pero lo sorprendieron: la banda del General Frijol… era buena.
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